divendres, 22 d’abril del 2016

Al circo

Tercer capítulo 


Estuvieron en el pueblo como mucho dos semanas. A los cinco jóvenes les encantó trabajar para el circo, les pareció a los cinco divertido, haciendo gracias a la gente, viendo que la gente que miraban sus acciones, se sentía bien junto a ellos, esto les encantaba mucho.  Era verano, mitad de estación, hacía mucho calor. Todos o casi todos se despertaban con ganas de trabajar, muy temprano, la gente del campo igual, porque la calor que hacía sobre las dos  o tres  de la tarde era insoportable. Los animales habían que cuidarlas a todas horas. En las horas del día que no se podía trabajar, tanto los hombres como las mujeres tenían faena. Los hombres arreglaban las cosas que quedaban para hacer en el patio y las mujeres cuidando los niños, haciendo de comer, porque por supuesto tenían que alimentar a toda la familia. Cuando se refrescaba un poco tanto los hombres como las mujeres trabajaban en el campo. Los cinco jóvenes hacían más o menos igual durante el verano, los chicos cuidaban de los animales y la chica tenía que preparar la comida para todo el conjunto de personas que trabajaban allí en el circo. También tenían su tiempo libre y el tiempo para ensayar. Lo que pasa es que tenían libre dos o tres horas entre semana, menos de que no sea sábado ni domingo , porque estos días venía mucha gente a ver sus actuaciones. Las dos semanas de estar en el pueblo se acabaron. Los jóvenes tenían que despedirse de su familia. La despedida fue un poco cruel, porque las dos semanas que estuvieron al circo les pareció difícil, nunca no estuvieron separados de sus padres y del pequeño hermano, pero a ellos les gustaba aquello que hacían. Los cinco prometieron a sus padres que todo irá bien y nunca no se van a separar. Cogieron las cosas que les pareció a ellos que les servirán para todo el tiempo que van a estar en el circo.  Al llegar al lugar dónde estaba situado el circo, de allí también recogieron todo lo que habían montado. Tardaron un día en recoger todo también les ayudó algunos ciudadanos del pueblo. Al legar al siguiente pueblo tardaron dos horas, para encontrar también un lugar situado en el centro y con un bonito paisaje. Allí montaron bien el circo y sacaron los animales para alimentarlas, no comían cualquier comida sino que un tipo especial de comida. Aquella tarde la tuvieron libre. Los cinco pasearon un poco por el pueblo, aquel pueblo les sonaba mucho, pero de tanto tiempo que no pasaron por allí, recordaban el paisaje desde pequeños. Un paisaje lleno de vegetación, con una cascada al lado del bosque que el agua cae muy despacio, mucha tranquilidad, con muchos animales, las mariposas llevaban trajes de distintos colores, hacían un juego que parecía un arco iris de los colores de sus trajes. Las nubes tenían distintas formas, cada forma representaba una cosa diferente. Una maravilla de vivir así todo el tiempo, en un maravilloso paisaje.  Los árboles estaban cargados con su fruto inmaduro. De tanto pasear llegó la noche. Una noche azul oscuro, las estrellas brillaban. Todos estaban muy  cansados, se acostaron pronto, para poder levantarse pronto. Al día siguiente tenían mucha faena.
-Buenas noches, a todos -dijo uno de los propietarios del circo -.

CONTINUARÁ...

2 comentaris:

  1. Hola Paula. Lo que podrías mejorar es poner punto en vez de coma por que no tiene siguinificado. Lo demás me a gustado. Que tengas una feliz semana

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  2. Hola Paula. Lo que podrías mejorar es poner punto en vez de coma por que no tiene siguinificado. Lo demás me a gustado. Que tengas una feliz semana

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